Frantz (2016) – François Ozon

frantz_mbf_site_banner

Otro punto de vista, otra película

En 1932 Ernst Lubitsch realizaba su único drama sonoro. Titulado Remordimiento en España, el genio alemán narraba la historia de expiación de un soldado francés que, tras la Primera Guerra Mundial, decide visitar la tumba del soldado alemán al que asesinó en el campo de batalla y rogarles el perdón a sus familiares. Tanto por decencia como por cobardía, es incapaz de efectuar su confesión- En su lugar, el joven dice ser amigo del fallecido, conviviendo cordialmente con los padres del difunto y enamorando, sin pretenderlo, a la prometida del joven alemán. Ozon, un cineasta con una carrera construida (en su mayor parte) entorno a los personajes femeninos, parte de esta historia para cambiar su punto de vista hacia el personaje de la prometida.

De esta forma, el realizador de títulos como En la casa (2013) o Joven y bonita (2012) centra el peso de la película en el personaje de Anna, interpretada de forma magistral por una sorprendente Paula Beer, capaz de acarrear con un gesto contenido y una mirada concluyente todo el peso emocional de una película que se desarrolla en torno al conflicto interno de su personaje. Es ella la que ve a un misterioso joven en la tumba de Frantz, hombre que como la Rebeca de la homónima película de Hitchcock funciona como presencia envenenada para el feliz desarrollo de los acontecimientos. Al contrario que Lubitsch, Ozon hace aparecer a Adrien (Pierre Niney) de forma súbita en la vida de Anna. El misterio de su verdadera identidad, su paso de amigo a verdugo de Frantz tarda en enunciarse pero sobrevuela toda la primera mitad del metraje mediante el tormento que expresan las acciones del protagonista, incapaz, por ejemplo, de tocar el violín del fallecido para sus ilusionados padres.

De forma más equilibrada que en la versión de 1932, François Ozon incide en equiparar el peso de esta historia individual al reflejo de algo más, de la relación de posguerra entre Francia y Alemania. En consecuencia, la primera parte se desarrolla entorno a Adrien y Anna en un pequeño pueblo de Alemania y la segunda, ausente en la versión de Lubitsch, se desarrolla en Francia, un epilogo centrado no ya en el devenir de Adrien o de los padres de Frantz, sino en Anna y su debate entre el luto  y el despertar a la vida de nuevo.

1

Ayudado por la calidad de sus interpretes, Ozon realiza una notable realización del conflictivo desarrollo sentimental de los personajes. El francés consigue, mediante una dirección nada invasiva, un dramatismo relajado pero potente; dotando del tempo necesario a los actores y sus diálogos para reflejar, sin excentricidades y con naturalidad, un retrato de época lleno de vida y orgánico sentimiento. Es esta madurez y equilibrio narrativo del que hace gala Ozon, en el que es ya su decimonoveno largometraje, el principal valor de una película cuya historia reúne y consigue reflejar elementos tan dispares como el patriotismo, el amor, la culpa o el perdón. Elementos que convierten a Frantz en un relato tan natural como atemporal. A este respecto, el bello uso del blanco y negro no solo sirve para retraer nuestra imaginario visual a los años veinte, sino como un bello recurso visual utilizado por Ozon para reflejar el interior de su protagonista y su eterno debate moral, basado primero en el hecho de enamorarse de un francés y, después, el de enamorarse del asesino de su antiguo amor. Ozon, en un gesto de confianza hacia el espectador (algo de lo que Lubitsch sabía mucho) posa en este recurso, estrictamente visual, su respuesta y conclusión a una historia que, hasta el final, refleja ser consciente de sí misma. La razón es que, por encima de mensajes bélicos e himnos enfrentados, la Frantz de Ozon trata sobre sentimientos no expresados e inexpresables, sucedidos dentro de la propia Anna. Batalla interior que Ozon acierta bellamente a reflejar, que no a concretar, mediante el color de su cinta. Una consciente evocación estética digna del romántico reflejo histórico que encarna Frantz.

Por Rafael S. Casademont

Advertisements

2 thoughts on “Frantz (2016) – François Ozon

  1. Hola, Rafa:

    Un texto muy consistente y documentado, que aporta una lectura sólida de la película y establece un constante y productivo diálogo con su referente (aunque quizá echo de menos la simple mención de la obra teatral original que, como sabemos, Ozon omite en sus créditos).

    Hay, no obstante, algunos problemas de forma. Por ejemplo, “entorno a los personajes femeninos” tendría que ser “en torno a los personajes femeninos”. Y en lugar de “para cambiar su punto de vista hacia el personaje de la prometida” hubiese sido preferible escribir “para desplazar (o confiar) su punto de vista al personaje de la prometida.”

    La crítica está muy controlada en todo momento, pero en el último párrafo se te descontrola todo un poco y, a parte de alguna repetición -hay dos “bello” y dos “visual” reiterados de una línea a otra; ” Ozon realiza una notable realización”-, incurres en alguna expresión confusa o inapropiada que condiciona la claridad del análisis: “refleja ser consciente de sí misma”, “sucedidos dentro de la propia Anna”… Y en esta frase colocas tantos incisos que perdemos la conexión entre el verbo y el objeto. ” El francés consigue, mediante una dirección nada invasiva, un dramatismo relajado pero potente; dotando del tempo necesario a los actores y sus diálogos para reflejar, sin excentricidades y con naturalidad, un retrato de época lleno de vida y orgánico sentimiento”.

    Un abrazo,

    jordi

    Like

    • Muchas gracias Jordi. Lamento esos fallos de forma, no consigo quitarmelos de encima, quizás soy demasiado nervioso para entregarlas en la fecha que planteo. A ver si consigo solucionarlos o disminuirlos de una vez, especialmente “en torno” que es un fallo común, tristemente, en mí. También los incisos excesivos. Me centré tanto en la comparativa que se me olvido mencionar la obra, aunque como el proprio Ozon lo emite solo la mencionaría como apunte.
      También tienes razón en el último parrafo, intento poner más estilo en el cierre y al final lo que a veces me pasa es liarme. Un saludo.

      Like

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s