Después de la tormenta. Más profundo que el océano

“Lloré de que la vida fuera tan sencilla y tan fácil si nosotros lo fuéramos lo bastante para aceptarla tal y como es”.

Estas palabras, escritas por Marguerite Yourcenar en una de sus novelas, las podría decir, de hecho las dice de alguna manera, la señora Shinoda, entrañable y sabio personaje de la última película de Hirokazu Kore-eda.

Después de la tormenta, como otras obras  del director,  gira alrededor de  la familia, poniendo en esta, según dice,  más de sí mismo. Es una película sobre los lazos que unen y los que atan y también una aproximación al individuo, a los sueños e ilusiones que se van quedando en el camino cuando la realidad se impone y a la manera en la que se afrontan esas pérdidas, no siempre adecuada.

El hijo de la señora Shinoda, Ryota, es la eterna promesa, el talento precoz que no acabó de consolidarse. Su vida no ha transcurrido como imaginaba. Se miente a sí mismo y miente a los suyos y en la relación que tiene con los que le rodean se descubre que tiene más éxito en lo primero que en lo segundo. Kore eda sabe de la presión que lo social ejerce sobre las personas en su país y serán las voces de su madre, su hermana, su esposa y su hijo, su compañero de trabajo, en deuda con él sin saber por qué, el dueño de la casa de empeños o el anciano profesor de música e incluso el encuentro casual con una vecina los que presenten a Ryota al espectador. Detalles y momentos porque, aunque la ficción se empeñe en atar cabos, la vida está llena de hilos sueltos. Y de fuera adentro hasta llegar al propio Ryota, con la llegada de un tifón de fondo, Kore eda le pondrá en una encrucijada: aceptar su vida tal cual es y actuar en consecuencia o continuar esperando lo que aún espera que llegue.

Y si se conoce a Kore eda, se sabe que no todas las tormentas son catárticas y se entiende que el revelador título original de Después de la tormenta sea Aún más profundo que el océano.

Una vez más, el director japonés acerca su mundo a nuestra mirada occidental  y, una vez más, se arriesga a no ser entendido. Sus historias se van desnudando poco a poco, despojándose de todo lo que puede desviar la atención. Ya no hay niños viajando en maleta o familias de terroristas. Ya no hay hermosos y tristes cuentos de muñecas que cobran vida o de perfectas escenas para revivir en el más allá. Ya no hay  aventuras de chavales  atravesando el país para ver un metafórico cruce de trenes.

Según avanza su filmografía Kore eda va acercándose a sus personajes de forma más intimista ocupándose de cómo afrontan el conflicto entre  lo que se espera de ellos y lo que sienten: un padre que resuelve seguir amando al que no es su hijo, tres hermanas que deciden que son cuatro, un hombre que determina lo que hacer con su vida.

Hirokazu Kore eda hace con sus personajes un ejercicio de introspección para que miren cada vez menos a quien tienen al lado y más a sí mismos. Si sigue por este camino, en el futuro cabe esperar  una nueva historia íntima y comprometida, y tan sencilla como el espectador acepte que sea.

Advertisements

4 thoughts on “Después de la tormenta. Más profundo que el océano

  1. Hola, Ana:

    Como bien sabes, eres una de las alumnas de esta clase con más bagaje asociado al curso de crítica de la Escuela de Escritores. Estuviste ahí el primer año y tengo la sensación de que hemos ido aprendiendo juntos. Te doy la bienvenida formal al blog, aunque ya sabes que hay confianza. A pesar de todo, no puedo evitar intentar sacarte un poco los colores: poder contar con los textos que elaboras a estas alturas es, realmente, un honor y un regalo para el blog (y, POR EXTENSIÓN, para ese ORPHANIK que está esperando tus propuestas con los brazos abiertos).

    Voy a intentar hacer aquí una lectura comentada de tu crítica, que me parece realmente irreprochable, a la vez que sumamente comprensiva y justa con la que para mí es una de las grandes películas del año (pese a que buena parte de la crítica profesional haya empezado, hace dos o tres películas, a subestimar a Koreeda).

    La cita de Yourcenar que colocas al principio abre tu texto desvelando buena parte del sentido último de la película: enlazar la sabiduría vital de la escritora con la de un personaje de ficción que tiene muy poco que ver con los círculos literarios es un golpe de efecto brillante, que activa de inmediato la atención del lector y facilita, de una manera muy gratificante y poco estridente, la entrada en tu discurso.

    A continuación, tu texto podría servirme para ilustrar las diferencias entre desgranar mecánicamente el argumento de una película (tarea rutinaria a la que se abocan muchos críticos) y desvelar y descifrar el contenido de esa misma película, aportando, sin que se note, reveladores datos extra-cinematográficos y, al mismo tiempo, claves de interpretación:

    a) “Es una película sobre los lazos que unen y los que atan”: la dicotomía unen/atan es uno de esos detalles que casi nunca encontraríamos en una sinopsis puramente funcional. El modo en que introduces la idea de la mirada sobre el individuo -que va a ir cobrando importancia a lo largo de tu análisis- también me paree modélica. Es uno de esos detalles cuya importancia -y posición estratégica- sólo he percibido en la tercera lectura de esta crítica. En definitiva, el modo de ir hilando el discurso que adoptas en esta crítica se parece al modo de narrar de Koreeda: parece que no digas nada y lo dices todo, parece que no hagas nada (o, por lo menos, que no te cueste esfuerzo) y no das puntada sin hilo, no dejas nada atrás.

    b) “Se miente a sí mismo y miente a los suyos y en la relación que tiene con los que le rodean se descubre que tiene más éxito en lo primero que en lo segundo”. Una frase agudísima, casi guarneriana.

    c) El resto de ese párrafo aporta una idea fundamental: la importancia de la sanción social en la cultura japonesa y su relación con la estructura narrativa de la película. ¡Bravo!

    d) Otro dato importante: el título original de la película, asociado al matiz que aporta, que dejas en manos del lector, sin sobreexplicar, ni sobrecargar el texto

    e) ¡Y de qué modo el texto se despide en tres tiempos, con extrema suavidad, rememorando el Koreeda más estilizado, fijando la coherencia conceptual del último tramo de su trayectoria y anticipando, con placer cinéfilo, el siguiente paso de un creador que parece haber conquistado eso que se le escapa a tantos: una serena madurez y una priviliegiada capacidad de mirar y entender lo humano!

    Un abrazo y enhorabuena por el texto,

    jordi

    Like

  2. Hola, Ana:

    Disculpa. Una cosa más, sin ánimo de ser aguafiestas. Creo que esta frase, en una primera lectura, corre el riesgo de ser percibida como ambigua: “Después de la tormenta, como otras obras del director, gira alrededor de la familia, poniendo en esta, según dice, más de sí mismo.” ¿No sería mejor escribir “Después de la tormenta, como otras obras del director, gira alrededor de la familia, poniendo en esta ocasión, según dice, más de sí mismo” para no tener que preguntarnos si el “esta” se refiere a obra o a familia?

    un abrazo,

    jordi

    Like

  3. Gracias Jordi

    El placer y el honor de volver al curso y asistir a tus clases es todo mío, créeme.

    En cuanto al texto, quiero agradecerte el tiempo y las palabras que le has dedicado.
    Kore eda me llega con cada película que hace y lo que intento es escribir lo que me transmite. Lamento que sus últimas obras, ahora que su cine más desnudo se muestra, no estén siendo comprendidas, pero confío en que todo llegará. Y si no llega… bueno, a más tocaremos los que sigamos admirándole 🙂

    Y sí, cierto: la frase que mencionas se queda coja. Queda más claro decir “esta ocasión”.

    Besos.
    Ana.

    Like

  4. Bravo Ana, qué suerte tenemos de tenerte otra vez en clase. Es un texto brillante que denota tu amor por el cine japonés, no solo el de Kore eda. No creo que haya nada más que añadir tras los comentarios de Jordi, así que, a disfrutar de tus críticas!! Bienvenida a casa.
    Besos,
    Pilar

    Like

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s